
con muchas esperanzas
y casi sin saberlo,
él era un joven
a bordo de un tren
que cruzaba
rumbo a
algún lugar..
y el último dia
empezó a nevar
y el chico paro
en un café
él se sentó en una mesa
con ella,
pidió y le
trajeron su café,
que estaba particularmente bueno
Ella no era
como las mujeres que él
había conocido.
No se hacía la interesante,
un humor natural emanaba
de ella.
el joven miraba
la nieve a través de las
ventanas.
Quería quedarse
en ese café
para siempre.
Un curioso sentimiento
lo inundó :
que todo
era
bello
ahí,
que todo permanecería
siempre bello
ahí.
entonces el tiempo
avisó que se tenian que ir...
que ya era tiempo de irse.
el joven
pensó, me voy a quedar
aquí, me voy a quedar aquí.
Pero
se levantó y siguió
hasta
el tren...
Encontró su asiento
y recordo el café
el tren arrancó,
dobló una curva,
y fue camino abajo,
alejándose de allí.
el joven
miraba
hacia adelante.
Los otros pasajeros
charlaban de otras cosas
leían
ointentaban
dormir.
no se habían dado cuenta
de la magia....
el joven
puso su cabeza
contra el asiento,
cerró los ojos,
fingió
dormir.
Nada quedaba
sólo escuchar el
sonido
del motor,
el sonido de
la nieve.....
Hace mucho que te has quedado sin sangre,
Eres leña seca en una cesta.

¿ Es así como son las cosas?
En esta habitación
las horas del amor
aún hacen sombras.
Cuando te fuiste
te llevaste casi
todo.
Me arrodillo por las noches
ante tigres
que no me dejan tranquilo.
Lo que fuiste
no se repetirá.
Los tigres me han encontrado
y no me importa....
Tu vida es tu vida
no dejes que sea golpeada contra la húmeda sumisión
mantente alerta
hay salidas
hay una luz en algún lugar
puede que no sea mucha luz pero
vence a la oscuridad
mantente alerta
los dioses te ofrecerán oportunidades
conócelas
tómalas
no puedes vencer a la muerte pero
puedes vencer a la muerte en la vida, a veces
y mientras más a menudo aprendas a hacerlo
más luz habrá
tu vida es tu vida
conócela mientras la tengas
tú eres maravilloso
los dioses esperan para deleitarse
en ti.
fumaba y tomaba cerveza
hasta que me sentía lo suficientemente bien
como para subirme al tren
con el alma completamente rota
que viajaba conmigo;
las cabezas volteaban discretamente
las mujeres se levantaban
y se alejaban de mí.
cuando bajaba del tren
sólo tenía que caminar una cuadra
y subir una escalera para llegar
a mi cuarto donde prendería la lampara
y encendería un cigarro
y a nadie le importaría nada más de mí....
